13047 views
9 likes
La morrita colegiala está más caliente que papa frita y decide saciar sus instintos en pleno salón de clase. Sin importarle nada, se arrodilla ante su compañero y le agarra la cebolla con ansias. Con una maestría digna de una experta, la morra empieza a devorar el chile del vato con pura sed de satisfacción. Se la mete toda en la boca, chupa y saborea cada milímetro como si fuera un dulce de tamarindo. El compa no puede contener los gemidos y se retuerce de placer mientras la colegiala lo deja seco, sin dejar ni una gota de leche adentro. ¡Vaya manera de empezar el día en la escuela!
morrita colegiala mamandosela a uno de sus compañeros














