3082 views
4 likes
La estudiante se encierra en su cuarto, pone el celular a grabar y la buena chica se transforma. Se quita la ropa despacio, provocando a la cámara, hasta quedar completamente en bolas. Se acuesta en la cama, abre sus piernas y empieza a tocarse, pasando sus dedos por ese chocho que ya empieza a brillar. No se aguanta y mete uno, luego dos, mientras el otro dedo le revuelve el clítoris. La cámara no miente, se le ve chorrear, se le oye el chapoteo mientras se mete los dedos cada vez más profundo. Se arquea, gime para sí misma y se corre toda sola, temblando, con la mano y el coño completamente empapados, un desastre delicioso.















