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La Juanita estaba toda distraída lavando la ropa cuando, sin querer queriendo, ¡pum! Se le escapan las amigas al aire libre. ¡Ay, por Dios! ¡Qué pechonalidad, qué pezones tan jugosos y rosaditos! Todos los vecinos, al ver semejante espectáculo, quedaron con la boca abierta y la entrepierna bien caliente. La Juanita, ¡sabiéndolo o no!, ahora es la comidilla del barrio y la sensación del momento. ¡Qué descuido tan afortunado! Seguramente, nadie se resistirá a echar un vistazo furtivo a esas deliciosas tetitas que, sin querer, nos hicieron el día mucho más interesante. ¡Viva la teta al aire!
por accidente enseña las tetas y miren ese hermoso pezon rosa














