1374 views
3 likes
La de Recursos Humanos siempre fue una zorra disimulada, con su traje entallado y sus anteojos de nerd. Pero en la habitación del hotel, se quita todo y te deja sin habla. Ufff, qué cola tiene, un culazo monumental que se traga el tanga. La puesta en cuatro es una obra de arte, dos nalgas perfectas que piden a gritos una verga. Mientras uno se la mete por el chocho y ella chupa la del otro, no puedes dejar de mirar ese culo rebotar con cada embestida. Es una maestra, una perra que se entrega a los dos, moviendo esa bunda como si fuera su última noche en la Tierra. Termina llena de leche por ambos lados, con una sonrisa de satisfacción que dice «mañana hay junta».















