La carita de la chava pide verga y yo no pienso negársela, esas colegialas xxx siempre tienen ganas de experimentar y esta no será la excepción. La veo con sus uniforme de estudiante, la falda corta y ajustada resaltando esas piernas deliciosas. De solo pensar en los videos estudiantes que podríamos grabar, mi pija se empieza a poner dura como una roca.
Me acerco a ella con decisión, tomo su mano y la llevo hacia mi entrepierna, quiero que sienta lo que me provoca. Ella sonríe traviesa, sabiendo muy bien lo que está a punto de ocurrir. Sin mediar palabra, la empujo contra la pared, levanto su falda y aparto su tanguita, dejando al descubierto su concha craving de verga. La penetro de golpe, haciéndola gemir de placer.
La chava no puede contener sus gemidos de colegiala cachonda, me pide más y más. Yo no pienso negarle nada, así que la penetro con fuerza una y otra vez, cogiendo su concha como si no hubiera un mañana. Sus tetas saltan con cada embestida, provocándome más y más. Esta situación me está poniendo al borde de la locura.
Sin previo aviso, cambio de posición y la pongo de rodillas. Le ofrezco mi verga dura como una roca, lista para ser mamada. La chava no se hace rogar y comienza a chuparla con ansias, como una verdadera puta en celo. Siento cómo su lengua recorre cada centímetro de mi pija, provocándome escalofríos de placer.
Después de una mamada espectacular, la vuelvo a poner contra la pared y la penetro por detrás, disfrutando de su culo apretado y caliente. Le doy con fuerza, escuchando sus gemidos de puro placer. La adrenalina corre por mis venas, sabiendo que esta cogida quedará grabada en nuestros videos estudiantes para la posteridad.
Entre embestida y embestida, la chava me pide más, que la coja sin piedad. No puedo negarme a sus deseos, así que la penetro con más intensidad, sintiendo cómo su concha se contrae de placer. Los gemidos se mezclan con el sonido de nuestros cuerpos chocando en un ritmo frenético.
De pronto, decido cambiar de agujero y sin aviso previo, la penetro por el culo. La chava grita de placer y dolor al mismo tiempo, pero eso solo me excita más. Siento cómo mi verga entra y sale de su culo apretado, disfrutando de cada segundo de esa cogida anal salvaje.
La chava se retuerce de placer, pidiendo más y más. No me detengo, la penetro con fuerza y determinación, sintiendo cómo mi orgasmo se acerca rápidamente. Finalmente, no puedo contenerme más y me vengo dentro de su culo, llenándola de mi venida caliente y espesa.
Los dos caemos exhaustos en la cama, sudorosos y satisfechos. Sabemos que esta experiencia quedará marcada en nuestra memoria y en nuestros videos estudiantes como una de las mejores cogidas de nuestras vidas. La carita de la chava sigue pidiendo verga, y yo estaré más que dispuesto a dársela una y otra vez.















