El culito estrecho de mi sobrina

1960 views
4 likes
GRUPO TELEGRAM 🤫

La cámara se encendió con un zumbido, enfocando a la joven sobrina de Juan. Con su culito estrecho en primer plano, lucía una minifalda ajustada que apenas cubría sus nalgas. La chica jugueteaba con su celular, ajena al deseo lujurioso que despertaba en su tío. Juan no pudo resistirse y se acercó sigilosamente, sintiendo el sudor perlar su frente al imaginar lo que le esperaba.

«¡Mmm, pero qué culito tienes, mi niña!», gruñó Juan, con la voz ronca de la excitación. La sobrina se giró sorprendida, pero antes de que pudiera articular palabra, Juan le agarró con fuerza las caderas y la empujó contra la mesa. «¿Qué haces, tío? ¡Suéltame!», chilló la joven, pero sus súplicas cayeron en saco roto mientras Juan le subía la falda sin contemplaciones.

«Vas a aprender a respetar a tu tío, putita», espetó Juan, mientras desgarraba las diminutas braguitas de la sobrina con un solo tirón. La visión de su concha húmeda y depilada provocó un gemido gutural en Juan, quien no pudo resistirse a lanzarse sobre ella con ansias de cogerla como un salvaje.

La sobrina forcejeó, pero la fuerza de Juan era abrumadora. La empujó con violencia hacia abajo, obligándola a arquear la espalda y ofreciéndole su culito de forma obscena. «¡No, por favor, tío, para!», suplicó la joven, sintiendo la verga dura de Juan presionando contra su entrada prohibida.

«¡Ahora verás lo que es bueno, zorrita!», vociferó Juan, empujando con fuerza su verga dentro del culito estrecho de la sobrina. Un grito desgarrador escapó de los labios de la joven, cuya expresión de dolor se transformó en placer retorcido ante la embestida brutal de su tío.

Los sonidos de piel contra piel resonaban en la habitación, mezclados con los gemidos salvajes de ambos. Juan embestía con furia, sintiendo cada centímetro de su pija siendo absorbido por el culito apretado de la sobrina. «¡Sí, así, tío, cógeme el culo sin piedad!», gritó la joven, abandonando toda resistencia y entregándose al placer prohibido.

El sudor empapaba los cuerpos entrelazados, creando un brillo obsceno sobre la piel de los amantes incestuosos. La sobrina se retorcía de placer, exprimiendo con fuerza la verga de su tío con su culito estrecho, anhelando sentirlo profundamente dentro de ella.

«¿Te gusta que te coja el culito, eh, putita?», gruñó Juan, embistiéndola con más fuerza, haciéndola gemir y suplicar por más. La joven respondió con un gemido ahogado, asintiendo con la cabeza y pidiendo más verga en su interior deseoso.

La escena de depravación continuó durante minutos interminables, con Juan culeando sin piedad a su sobrina en todas las posiciones imaginables. Los gemidos, jadeos y gritos llenaban la habitación, creando una sinfonía de lujuria y pecado que solo alimentaba la pasión desenfrenada de los amantes prohibidos.

El momento culminante llegó cuando Juan sacó su verga del culito estrecho de la sobrina y la obligó a arrodillarse frente a él. «¡Ahora vas a mamarla, puta, hasta sacarme la última venida!», ordenó Juan, empujando su pija en la boca de la joven, quien la recibió sin protestar.

La sobrina mamaba con avidez, sintiendo el sabor del sexo anal en su boca y disfrutando cada embestida de la verga de su tío. Juan gemía de placer, sujetando con fuerza la cabeza de la joven y dirigiendo el ritmo de la mamada según sus deseos más obscenos.

Finalmente, Juan no pudo contenerse más y con un gruñido gutural, descargó toda su venida en la boca de la sobrina, quien tragó ansiosamente cada gota de su semen caliente y viscoso. Ambos quedaron jadeantes, exhaustos y saciados, sabiendo que habían cruzado una línea que nunca podrían deshacer.

Con la cámara aún grabando, la escena de perversión familiar quedó inmortalizada para la posteridad, como un recordatorio de la lujuria desenfrenada que había consumido a ambos. El culito estrecho de la sobrina había sido profanado por su propio tío, en un acto de depravación que los marcaría para siempre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *